Si tu pozo ha perdido caudal, bombea con irregularidad o el agua llega turbia, no lo abandones. En Sondeos Seymar recuperamos la productividad de captaciones deterioradas mediante diagnóstico técnico y tratamientos especializados.
trabajando sobre acuíferos de Castilla-La Mancha y captaciones de agua subterránea.
inspección, análisis del problema y tratamiento adaptado al estado del pozo.
rehabilitar un pozo viable suele ser más económico que perforar una captación nueva.
Muchos pozos que parecen agotados no lo están. En numerosos casos han perdido rendimiento por colmatación, incrustaciones, corrosión, biofilm o falta de mantenimiento. Con un diagnóstico correcto, es posible recuperar caudal y mejorar el funcionamiento de la captación.
El deterioro de una captación suele ser gradual. Detectarlo a tiempo permite actuar antes de que el problema sea más costoso o incluso irreversible.
Las ranuras del filtro y la grava pueden obturarse por finos, carbonatos, hierro, manganeso o biofilm bacteriano.
La entubación puede sufrir roturas, perforaciones o colapsos parciales que favorecen la entrada de sedimentos.
Algunas bacterias generan depósitos gelatinosos que taponan el filtro y reducen la productividad del pozo.
La sobreexplotación o los cambios del acuífero pueden afectar al nivel piezométrico y al rendimiento.
La aparición de sedimentos o turbidez al bombear puede indicar problemas en la captación o en la entubación.
Cuando la bomba trabaja más para obtener el mismo caudal, puede existir pérdida de rendimiento específico.
El caudal ha bajado notablemente respecto a años anteriores sin que exista una sequía extraordinaria.
El agua sale turbia o con partículas, especialmente al inicio del bombeo.
La bomba se detiene por baja presión o por activación de protecciones.
La captación lleva meses o años parada y se quiere recuperar para riego o suministro.
El sistema necesita más energía para entregar el mismo caudal de antes.
Existe una concesión o expediente que requiere acreditar un caudal mínimo que el pozo ya no entrega.
En Sondeos Seymar no aplicamos tratamientos a ciegas. Primero diagnosticamos el problema y después definimos la intervención más adecuada para recuperar el rendimiento del pozo.
Inspección con cámara, revisión del estado de la entubación, filtro, zona de criba y comportamiento del pozo.
Cuantificamos la pérdida de rendimiento y valoramos el estado actual de la captación.
Aplicamos técnicas como pistón y bombeo a alta velocidad para desprender materiales depositados.
Cuando procede, usamos tratamientos controlados para incrustaciones minerales o colonización bacteriana.
Realizamos bombeo de limpieza, comprobamos el resultado y entregamos informe del caudal recuperado.
La respuesta depende del estado de la captación y de las expectativas de caudal. En Sondeos Seymar no recomendamos una nueva perforación si el pozo existente tiene viabilidad técnica.
Rehabilitar suele ser más económico que realizar una perforación nueva de características equivalentes.
Una nueva captación puede requerir nuevos expedientes o modificaciones administrativas.
En el pozo existente ya sabemos que hay agua; en una nueva perforación la incertidumbre es mayor.
Si la concesión está vinculada al pozo actual, mantenerlo operativo puede ser la mejor opción.
Si el deterioro es estructural e irreversible, lo comunicamos antes de continuar con tratamientos innecesarios.
Cuando no hay viabilidad técnica, podemos valorar una nueva perforación con equipos propios.
Trabajamos directamente, sin subcontratar el trabajo de campo.
Conocemos los acuíferos de la cuenca del Tajo y la zona manchega.
Aplicamos soluciones mecánicas, químicas o biocidas según el origen del problema.
Entregamos información clara sobre el proceso realizado y el estado final de la captación.
Valoramos el caso y explicamos el alcance antes de comenzar.
Nos desplazamos a Toledo, Talavera, Illescas, Consuegra, Madridejos, Ocaña y otros municipios.
No siempre. Si la entubación está colapsada de forma irreparable o el punto no ofrece acuífero recuperable, puede ser necesario valorar una nueva perforación. Por eso realizamos primero un diagnóstico.
Pérdida notable de caudal, agua turbia, sedimentos, mayor consumo eléctrico, paradas de la bomba o dificultad para acreditar un caudal mínimo son señales de alerta.
En casos de biofilm, sedimentos o colmatación, la limpieza y el tratamiento pueden mejorar la turbidez y el comportamiento del agua bombeada.
Cuando el pozo tiene viabilidad técnica, rehabilitar suele ser más económico y evita la incertidumbre de una nueva captación.
Contacta con Sondeos Seymar. Revisamos tu caso, valoramos si la captación tiene solución y te indicamos cuánto cuesta recuperarla antes de que el problema se agrave.
Cuéntanos qué le ocurre a tu pozo, dónde está ubicado y desde cuándo presenta pérdida de caudal, turbidez o problemas de bombeo.